Subir Arabia SaudíJordaniaIsraelSudánEgipto LibiaEgipto egipto Sudan Libia Israel Arabia Saudi Jordania
bandera egiptoCreado como estado: 1922 (independencia formal de Reino Unido), 1952 (república, independencia real)
Capital: El Cairo
Población: 76 millones
Lenguas: árabe (oficial), árabe egipcio
Religión: islam suní (religión de estado), cristianismo copto
Moneda: libra egipcia
Siglas internet: .eg Prefijo: +20-
Gobierno: República
Presidente: Mohammed Husein Tantawi (desde 2011)
Conflictos armados: no tiene
egipto

M'Sur se ha mudado. La web te redirige en 7 segundos a la nueva página. Si no lo hace, visita www.msur.es

El país árabe más poblado —con 76 millones de habitantes, Egipto equivale a Iraq, Argelia y Siria juntos— se concibe desde hace siglos como el centro político, cultural y religioso del mundo árabe.

Pese a que El Cairo, siglos atras, tenía menos prestigio que Bagdad o Córdoba y hoy es menos cosmopolita que Beirut o Casablanca, la pretensión de situarse en la vanguardia sigue viva y se manifiesta en su tradición literaria y en su potente industria cinematográfica y musical, exportada a toda la región. Los téologos de la mezquita Al Azhar suelen considerarse los más prestigiosos del mundo islámico y a veces esta institución se compara a un 'vaticano' musulmán, aunque no tiene una posición formal superior a otras.

Durante los últimos dos siglos, Egipto —bajo formal soberanía del Imperio Otomano primero y como protectorado británico a partir de 1882— sí fue el centro político del mundo árabe. Aquí se gestó a finales del siglo XIX la nahda, la conciencia de un renacimiento árabe, y aquí se originó, en los años cincuenta, el nasserismo, que devolvió la autoestima a millones de árabes y creó por primera vez una conciencia política panarabista, que proclama la unidad cultural de todos los pueblos de habla árabe. Egipto lideró esta visión de unidad política, al fusionarse en 1958 con Siria, un intento fracasado de crear un único gran estado árabe. La nueva República Árabe Unida se disolvió ya en 1961, aunque Egipto mantuvo este nombre oficialmente una década más.

Egipto fue el primer país árabe en firmar —en 1979— la paz con Israel, y hasta hoy alberga la sede de la Liga Árabe, si bien ha perdido gran parte de su influencia geopolítica y teológica frente a la potencia económica de Arabia Saudí. Al mismo tiempo, la sociedad egipcia está experimentando una vuelta hacia posiciones cada vez más conservadoras. La falta de democracia —Hosni Mubarak es el tercer dirigente de la república en su medio siglo de historia— contribuye a paralizar la vida cultural y hace emerger el movimiento de los Hermanos Musulmanes, oriundo de Egipto, como el bloque de oposición más significativo.

La prensa de Egipto es una de las más importantes en lengua árabe, aunque no deja de estar sometida a cierta autocensura. Pero se sitúa sólo detrás de la marroquí en pujanza e intentos de labrar un espacio informativo serio.

Aunque situado en África, Egipto forma parte del Machreq, es decir la parte oriental del conjunto cultural árabe. De su pasado preislámico —los faraones y las épocas de cultura griega y romana— sólo quedan vestigios arqueológicos. Es estado tampoco facilita la participación política y social de la importante comunidad copta, el colectivo cristiano más grande en un país árabe.

Tahrir

Egipto fue el segundo país en el que estalló la revuelta conocida como Primavera Árabe, y el que la convirtió en un fenómeno de alcance mundial. Tras el éxito de la rebelión en Túnez, numerosos activistas acordaron ocupar la plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, el 25 de enero. La afluencia fue inmensa y la plaza no se volvió a vaciar: se estableció un campamento de protesta que se mantuvo durante 18 días, pese a los violentos intentos de la policía de desalojo y la muerte de decenas de manifestantes. El ejército, enviado para reforzar la policía, se negó a disparar y el 11 de febrero, Mubarak dimitió y huyó de El Cairo, aunque fue detenido días más tarde y llevado a juicio.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas nombró al mariscal Mohamed Husein Tantawi dirigente interino del país, supuestamente con el encargo de dirigir la transición hacia la democracia. En marzo se aprobaron en referéndum unas directrices para una futura Constitución. Pero la represión de todas las voces disidentes continuó y las torturas policiales se hicieron más frecuentes que antes. Numerosos grupos sociales y políticos volvieron a ocupar la plaza Tahrir en los meses siguientes, y los desalojos policiales volvieron a ser violentos. En octubre volvió a haber decenas de muertos. Como desde el inicio de la revolución, también hubo protestas en Alejandría, Suez y otras ciudades egipcias. El movimiento de los Hermanos Musulmanes, que había participado en las protestas de enero, se fue distanciando del movimiento reivindicativo.

En diciembre y enero, unas elecciones generales en tres fases, las primeras democráticas de la Historia de Egipto, dieron una amplia victoria, con el 45%, a los Hermanos Musulmanes, pero colocaron en el segundo lugar, de forma inesperada, al partido Nur, formado por salafistas, la rama más estricta del integrismo islámico, orientado en la secta wahabí. En tercer lugar vino el partido liberal Wafd y en cuarto una coalición que incluye a la izquierda. De momento, todo indica que una Junta Militar ha tomado el poder y aplica los mismos métodos de represión que antes, si no peores.